Para las personas con pérdida auditiva severa, a menudo surgen preguntas sobre las 'orejas biónicas' o los 'implantes cocleares'. Un implante coclear, a menudo denominado oído biónico, es un dispositivo electrónico implantado quirúrgicamente diseñado para personas con pérdida auditiva profunda en ambos oídos que no se benefician de los audífonos tradicionales. Permite la percepción del sonido al eludir las partes dañadas del oído y estimular directamente el nervio auditivo.

El dispositivo consta de un procesador de sonido externo, que se lleva detrás de la oreja y capta las señales sonoras. Estas señales se transmiten luego a un receptor interno, colocado debajo de la piel detrás de la oreja. El receptor envía impulsos eléctricos a los electrodos insertados quirúrgicamente en la cóclea, la parte del oído interno con forma de caracol. Estos impulsos estimulan el nervio auditivo, que luego envía señales al cerebro. El cerebro interpreta estas señales como sonido, aunque la percepción puede diferir de la audición natural. Aprender a interpretar los sonidos de un implante coclear requiere tiempo y rehabilitación. La mayoría de las personas con un implante coclear experimentan mejoras significativas en la percepción del habla y la comprensión auditiva dentro de 3 a 6 meses de uso.