Los pacientes con dispositivos cardíacos implantados (como marcapasos o desfibriladores) deben mantener los teléfonos móviles a una distancia segura. El uso de un teléfono móvil a menos de 15 cm (6 pulgadas) del dispositivo puede interferir con su programación o función. Para minimizar posibles interferencias, evite llevar el teléfono en un bolsillo sobre el dispositivo y use el oído del lado opuesto de su cuerpo durante las llamadas.