El tratamiento quiropráctico puede no ser adecuado para todas las personas. Una evaluación médica exhaustiva y la consulta con un especialista son imperativas antes de iniciar un tratamiento quiropráctico, especialmente cuando existen ciertas condiciones de salud como embarazo, osteoporosis severa, tumores de la médula espinal, infecciones espinales, ciertas condiciones neurológicas avanzadas o trastornos de la coagulación. Por lo tanto, se recomienda encarecidamente a cualquier persona que esté considerando un tratamiento quiropráctico que consulte primero a un profesional de la salud para determinar su idoneidad para sus circunstancias específicas.