Los síntomas de la enfermedad del hongo negro (mucormicosis) pueden variar dependiendo de la parte del cuerpo donde se desarrolle la infección. Los síntomas comunes de la enfermedad pueden incluir: Fiebre, tos, dolor en el pecho, dificultad para respirar, hinchazón o edema en una parte de la cara, dolor de cabeza, sensación de plenitud en los senos paranasales, lesiones negras en el puente de la nariz o dentro de la boca, dolor abdominal, náuseas y vómitos, hemorragia gastrointestinal, sangre en las heces y diarrea. En casos con afectación cutánea, el área de piel afectada desarrolla una apariencia llena de líquido, roja y edematosa. Con el tiempo, estas lesiones pueden volverse negras, más calientes y más dolorosas. La infección por hongo negro también puede propagarse a través del torrente sanguíneo a otras partes del cuerpo. Esta condición se denomina mucormicosis diseminada y puede afectar órganos vitales como el bazo y el corazón. En casos más graves, la afectación neurológica puede conducir a condiciones potencialmente mortales como alteración de la conciencia o coma.