Aunque se observan cambios a nivel celular con el inicio de la administración de la vacuna, los beneficios clínicos completos del tratamiento pueden tardar hasta seis meses en manifestarse. Por lo tanto, es de suma importancia que los pacientes utilicen regularmente sus medicamentos para la alergia durante los primeros seis meses de la terapia con vacunas. Después de este período inicial, se pueden realizar ajustes en la dosificación de los medicamentos según la respuesta al tratamiento obtenida bajo la supervisión del médico.