Los síntomas de la DMD (Distrofia Muscular de Duchenne) se manifiestan como debilidad muscular, trastornos de la marcha y pérdida de masa muscular. Estos síntomas suelen aparecer en la infancia o la primera infancia y muestran un curso progresivo con el tiempo. Específicamente, la incapacidad para mantener el equilibrio o caminar antes de los 18 meses de edad se considera uno de los signos tempranos de la enfermedad.

Los síntomas comunes de la DMD pueden incluir:
* Debilidad muscular y atrofia (pérdida de masa muscular) que comienza en las piernas y la pelvis de los niños
* Hipertrofia de los músculos de la pantorrilla (aumento del tamaño muscular)
* Dificultad para subir escaleras
* Dificultades para caminar que empeoran con el tiempo
* Caídas frecuentes
* Dificultades de aprendizaje
* Marcha anserina (de pato)
* Marcha de puntillas
* Fatiga general y agotamiento rápido
* Dificultad para levantarse desde una posición sentada
* Reducción de la capacidad para correr y saltar
* Dolor muscular y rigidez en los músculos
* Retraso en el desarrollo del habla y del lenguaje