Los síntomas de las convulsiones afebriles (también conocidas popularmente como "convulsiones por frío") generalmente incluyen: alteración del nivel de conciencia o pérdida completa de conciencia, mirada perdida, contracciones involuntarias en la cara, brazos y piernas, bloqueo de la mandíbula, espuma en la boca, incontinencia urinaria y desviación ocular.