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Las células madre pueden obtenerse de diversas fuentes, incluyendo tejidos embrionarios y tejidos adultos como la médula ósea y el tejido adiposo (grasa). El tejido adiposo ofrece ventajas significativas como fuente de células madre, particularmente debido a la abundancia de células madre derivadas de tejido adiposo (CMTA), su facilidad de recolección, aislamiento y proliferación en comparación con la médula ósea.
El proceso de obtención de células madre del tejido adiposo es generalmente menos invasivo y causa una mínima molestia a los pacientes. Las CMTA también exhiben una estructura robusta y poseen una capacidad de proliferación superior, a menudo superando la de las células derivadas de la médula ósea. Su capacidad para diferenciarse en una amplia gama de tipos celulares, incluyendo células vasculares, las hace altamente valiosas. Además, su fácil accesibilidad y baja inmunogenicidad (ausencia de sustancias que estimulen el sistema inmunitario) las convierten en un candidato ideal para aplicaciones en medicina regenerativa.
El procedimiento de recolección implica la identificación cuidadosa de los sitios donantes, siendo los más comunes la parte externa del muslo, las nalgas y las regiones abdominales. Bajo anestesia local, se aspiran aproximadamente 30 ml de grasa utilizando jeringas especializadas. El material recolectado se lava luego dos o tres veces con solución salina estéril, se sella y se deja reposar durante 30 minutos. Después de descartar el sobrenadante, la grasa concentrada (pellet) que contiene las células madre se sella en inyectores y se envía a un laboratorio estéril para su posterior procesamiento.
En el laboratorio, las CMTA se aíslan, se proliferan en medios adecuados y se almacenan. Cuando es necesario, estas células madre cultivadas pueden inyectarse en los sitios apropiados. Específicamente, las CMTA, especialmente aquellas separadas con la enzima colagenasa, han demostrado la capacidad de diferenciarse en varios tipos de células, incluyendo adipocitos (células grasas), condrocitos (células cartilaginosas), osteocitos (células óseas), células musculares esqueléticas, células neuronales, células endoteliales, cardiomiocitos (células musculares cardíacas) y células de tejido muscular liso, lo que subraya su amplio potencial terapéutico.
¿Cómo se obtienen las células madre?
El proceso de obtención de células madre del tejido adiposo es generalmente menos invasivo y causa una mínima molestia a los pacientes. Las CMTA también exhiben una estructura robusta y poseen una capacidad de proliferación superior, a menudo superando la de las células derivadas de la médula ósea. Su capacidad para diferenciarse en una amplia gama de tipos celulares, incluyendo células vasculares, las hace altamente valiosas. Además, su fácil accesibilidad y baja inmunogenicidad (ausencia de sustancias que estimulen el sistema inmunitario) las convierten en un candidato ideal para aplicaciones en medicina regenerativa.
El procedimiento de recolección implica la identificación cuidadosa de los sitios donantes, siendo los más comunes la parte externa del muslo, las nalgas y las regiones abdominales. Bajo anestesia local, se aspiran aproximadamente 30 ml de grasa utilizando jeringas especializadas. El material recolectado se lava luego dos o tres veces con solución salina estéril, se sella y se deja reposar durante 30 minutos. Después de descartar el sobrenadante, la grasa concentrada (pellet) que contiene las células madre se sella en inyectores y se envía a un laboratorio estéril para su posterior procesamiento.
En el laboratorio, las CMTA se aíslan, se proliferan en medios adecuados y se almacenan. Cuando es necesario, estas células madre cultivadas pueden inyectarse en los sitios apropiados. Específicamente, las CMTA, especialmente aquellas separadas con la enzima colagenasa, han demostrado la capacidad de diferenciarse en varios tipos de células, incluyendo adipocitos (células grasas), condrocitos (células cartilaginosas), osteocitos (células óseas), células musculares esqueléticas, células neuronales, células endoteliales, cardiomiocitos (células musculares cardíacas) y células de tejido muscular liso, lo que subraya su amplio potencial terapéutico.