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El tratamiento para un quiste óseo aneurismático (QOA) puede variar según la ubicación de la lesión y el grado de daño que haya causado al hueso.
Métodos Quirúrgicos:
Si la lesión está confinada a un área específica dentro del hueso y puede extirparse completamente de forma quirúrgica, es necesaria una escisión completa del quiste. Sin embargo, la posibilidad de que queden células quísticas microscópicas puede aumentar el riesgo de recurrencia.
Terapias Adyuvantes (Tratamiento con Nitrógeno Líquido):
Para prevenir la recurrencia del QOA, se aplican terapias adyuvantes como métodos químicos (por ejemplo, nitrógeno líquido, fenol o alcohol) para destruir incluso las células quísticas invisibles. Específicamente, cuando el nitrógeno líquido se rocía sobre las células quísticas dentro del hueso, el ambiente se enfría instantáneamente a -180°C y luego se vuelve a la temperatura ambiente, asegurando la descomposición y destrucción de las células quísticas. Después de asegurar que todas las células quísticas han sido completamente eliminadas, la cavidad resultante se rellena con un injerto óseo o cemento óseo (una aleación química especial). El cemento óseo a menudo se prefiere debido a su resistencia mecánica y su capacidad para inhibir la recurrencia del quiste.
Resección Amplia e Injerto Óseo:
Si el quiste óseo aneurismático se encuentra en huesos pequeños y ha causado una destrucción ósea significativa, el hueso afectado puede ser extirpado por completo y reemplazado con un injerto óseo.
¿Cómo se trata un quiste óseo aneurismático?
Métodos Quirúrgicos:
Si la lesión está confinada a un área específica dentro del hueso y puede extirparse completamente de forma quirúrgica, es necesaria una escisión completa del quiste. Sin embargo, la posibilidad de que queden células quísticas microscópicas puede aumentar el riesgo de recurrencia.
Terapias Adyuvantes (Tratamiento con Nitrógeno Líquido):
Para prevenir la recurrencia del QOA, se aplican terapias adyuvantes como métodos químicos (por ejemplo, nitrógeno líquido, fenol o alcohol) para destruir incluso las células quísticas invisibles. Específicamente, cuando el nitrógeno líquido se rocía sobre las células quísticas dentro del hueso, el ambiente se enfría instantáneamente a -180°C y luego se vuelve a la temperatura ambiente, asegurando la descomposición y destrucción de las células quísticas. Después de asegurar que todas las células quísticas han sido completamente eliminadas, la cavidad resultante se rellena con un injerto óseo o cemento óseo (una aleación química especial). El cemento óseo a menudo se prefiere debido a su resistencia mecánica y su capacidad para inhibir la recurrencia del quiste.
Resección Amplia e Injerto Óseo:
Si el quiste óseo aneurismático se encuentra en huesos pequeños y ha causado una destrucción ósea significativa, el hueso afectado puede ser extirpado por completo y reemplazado con un injerto óseo.