Generalmente no es posible prevenir las enfermedades hepáticas congénitas o hereditarias relacionadas con la estructura genética. Sin embargo, ciertas precauciones, como evitar los matrimonios consanguíneos, un seguimiento prenatal cuidadoso y las pruebas de detección fetal durante el embarazo, pueden ofrecer información sobre algunas afecciones. Las estrategias más efectivas para prevenir la insuficiencia hepática implican principalmente la protección contra la hepatitis (mediante vacunación) y la cirrosis. Las medidas preventivas integrales incluyen:
* Adoptar una dieta equilibrada.
* Mantener una higiene estricta.
* Limitar el consumo de alcohol.
* Evitar la ingesta de alcohol cuando se usan medicamentos, especialmente paracetamol (Tylenol).
* Extremar la precaución con la sangre y los productos sanguíneos; específicamente, evitar compartir artículos personales que puedan entrar en contacto con la sangre, como maquinillas de afeitar, agujas o herramientas de manicura/pedicura.
* Practicar relaciones sexuales seguras.
* Garantizar el uso de equipo estéril para los tatuajes.
* Evitar estrictamente los hongos silvestres.