El tratamiento quirúrgico puede ser obligatorio en casos de curvatura congénita del pene (hipospadias) y en ciertas instancias de la enfermedad de Peyronie. Además, la intervención quirúrgica se recomienda para curvaturas penianas que suelen superar los 30 grados y que impiden o dificultan físicamente las relaciones sexuales. Sin embargo, también debe considerarse que las curvaturas del pene pueden causar un malestar psicológico significativo en los individuos. Por lo tanto, una evaluación exhaustiva de cada paciente y una clara comprensión de sus expectativas de tratamiento son de gran importancia. Las opciones de tratamiento, los resultados esperados y las posibles complicaciones deben discutirse en detalle con el paciente para determinar el enfoque de tratamiento personalizado más adecuado.