El prolapso uterino (o prolapso de órganos pélvicos) es una condición que puede afectar a mujeres de todas las edades. Aunque es raro, puede ocurrir incluso en mujeres que no han dado a luz. Si bien es más común en mujeres que han tenido partos múltiples o difíciles, se pueden observar casos incluso en mujeres de veintitantos años. La incidencia aumenta con la edad: puede presentarse en aproximadamente una cuarta parte de las mujeres en sus 40, un tercio de las mujeres en sus 60 y la mitad de las mujeres en sus 80. Sin embargo, el prolapso uterino no debe considerarse una consecuencia natural y aceptable del envejecimiento. Muchas mujeres, particularmente debido a la percepción de que "simplemente ocurre con la edad", ocultan esta condición y descuidan buscar tratamiento.