Los tumores de las glándulas salivales son predominantemente benignos (no cancerosos). Entre ellos, los tumores de la glándula parótida son los más frecuentemente observados. Los tumores benignos de las glándulas salivales generalmente no son agresivos y rara vez metastatizan (se diseminan a otras áreas). Sin embargo, existe un riesgo pequeño, aunque raro, de que los tumores benignos se transformen en malignos (cancerosos) si no se tratan. Por lo tanto, una evaluación exhaustiva de cualquier tumor de la glándula salival y el inicio de un tratamiento adecuado son cruciales. Para los cánceres malignos de las glándulas salivales, un diagnóstico temprano y un tratamiento rápido mejoran significativamente el éxito de la terapia. En consecuencia, es muy importante buscar atención médica inmediata si se experimentan síntomas como hinchazón delante de la oreja o debajo de la mandíbula, dificultad para tragar o entumecimiento/hormigueo facial.