La terapia con células madre se utiliza en ortopedia para el tratamiento de ciertas afecciones articulares. Puede ser una opción, especialmente para pacientes que experimentan daño cartilaginoso y dolor relacionado en articulaciones como el hombro, la cadera y la rodilla, que aún no requieren intervención quirúrgica o prefieren no someterse a cirugía. Sin embargo, en casos de pérdida significativa o casi total del cartílago articular, la terapia con células madre generalmente no es una opción de tratamiento adecuada.