La glándula tiroides secreta principalmente dos hormonas importantes en el torrente sanguíneo: T3 (triyodotironina) y T4 (tiroxina). Mientras que la tiroxina (T4) es secretada directamente por la glándula tiroides, una parte significativa de la hormona T3 en circulación se produce cuando el cuerpo convierte la T4 en la T3, que es la forma más activa. Esta conversión ocurre porque la T3 es la forma biológicamente más activa. El hígado y los riñones son los principales órganos encargados de convertir la hormona T4 inactiva en T3 activa.

Las hormonas T3 y T4 desempeñan un papel vital en el mantenimiento de la salud general al regular numerosas funciones críticas en el cuerpo. Estas funciones incluyen:

* Regulación de la tasa metabólica
* Control de las funciones cardíacas y digestivas
* Mantenimiento de la función muscular
* Desarrollo y funciones cerebrales
* Apoyo a la salud ósea