Los pacientes diagnosticados con la enfermedad de Kawasaki son hospitalizados para iniciar el tratamiento. Tras el alta, es crucial que estos pacientes sean seguidos regularmente por un cardiólogo pediátrico. El examen de seguimiento inicial debe realizarse dentro de las 2 semanas, seguido de revisiones entre las 6 y 8 semanas. Posteriormente, los intervalos de seguimiento pueden ajustarse según el estado de las arterias coronarias. A largo plazo, es especialmente importante inculcar hábitos de vida saludables para el corazón en estos niños.