El cáncer peritoneal a menudo se manifiesta con síntomas debilitantes que incluyen vómitos, náuseas y alteraciones significativas en las funciones urinarias e intestinales. Estas manifestaciones disminuyen profundamente la calidad de vida del paciente. Si no se trata, la enfermedad progresa rápidamente, lo que lleva a un alto riesgo de mortalidad en un corto período de tiempo.