Los tumores hepáticos benignos más comunes son los hemangiomas, los adenomas y la hiperplasia nodular focal. Entre estos, los hemangiomas son los más frecuentemente observados. Los hemangiomas no conllevan riesgo de transformación maligna y su riesgo de hemorragia por ruptura es bajo. Por lo tanto, los pacientes con hemangiomas suelen ser monitorizados con estudios de imagen seriados.