La tricotilomanía, comúnmente conocida como "trastorno de arrancarse el pelo", es una condición de salud mental clasificada dentro de los trastornos obsesivo-compulsivos. Los individuos sienten una necesidad impulsiva de arrancarse su propio cabello, cejas o pestañas como mecanismo para afrontar el estrés o la ansiedad intensos. Este comportamiento repetitivo conduce a una pérdida notable de cabello y vello en las áreas afectadas.
Introducido por primera vez en la literatura científica por el dermatólogo Hallopeau, este trastorno se caracteriza por experimentar una tensión y ansiedad intensas antes del acto de arrancarse el cabello, seguidas de una sensación de alivio después de realizarlo. La continuación prolongada de este comportamiento puede causar daños permanentes a los folículos pilosos.