Las células madre son células fundamentales y no especializadas que se encuentran en todos los tejidos del cuerpo humano. Poseyendo el notable potencial de diferenciarse en todos los demás tipos de células, estas células están presentes en concentraciones más altas durante la etapa embrionaria y en áreas específicas del cuerpo adulto, particularmente donde la regeneración tisular es activa. Cuando ocurre un daño tisular, las células madre se activan, liberando factores de crecimiento esenciales para la reparación y transformándose simultáneamente en las células tisulares especializadas necesarias para el proceso de curación. Debido a su papel crítico en este mecanismo natural de reparación y regeneración, las terapias con células madre están ganando cada vez más importancia en las aplicaciones clínicas, con resultados de investigación prometedores que respaldan su eficacia.

Dadas las limitaciones éticas y legales, hoy en día se utilizan principalmente fuentes de células madre adultas. En ortopedia, la terapia con células madre se emplea en pacientes con daño temprano del cartílago y articulaciones dolorosas que aún no son aptos para una intervención quirúrgica o no desean someterse a ella. Este tratamiento se aplica con éxito para detener la progresión del daño del cartílago y apoyar el proceso de curación natural de la articulación.