La rubéola es una enfermedad infecciosa contagiosa, generalmente leve, causada por el virus de la rubéola, que presenta síntomas similares a los del sarampión. La enfermedad se caracteriza por fiebre, una erupción cutánea similar al sarampión y la hinchazón de los ganglios linfáticos (linfadenopatía). Es particularmente común en niños de 5 a 9 años. El virus se asienta en las vías respiratorias superiores a través de la transmisión por gotitas, luego se multiplica en los ganglios linfáticos, lo que provoca una erupción cutánea. Si la infección ocurre durante el embarazo, puede causar graves daños al feto.