El Síndrome de la Salida Torácica (SST) es una afección que puede presentarse en cualquier grupo de edad. Típicamente surge de un trauma crónico y repetitivo superpuesto a una predisposición anatómica subyacente. Mientras que las anomalías de los tejidos blandos representan aproximadamente el 70% de los casos, las anomalías óseas son el factor causal en el 30%.

Los factores que contribuyen al SST incluyen:

1. Predisposiciones Anatómicas: Estas pueden incluir defectos de desarrollo congénitos, una costilla extra como una costilla cervical, o bandas fibrosas anormalmente tensas que conectan la columna vertebral con una costilla.
2. Mala Postura: Hábitos posturales incorrectos, como hombros caídos o una postura de cabeza adelantada, pueden conducir a la compresión en la región de la salida torácica.
3. Traumatismos: Eventos traumáticos súbitos y severos, como accidentes automovilísticos, pueden causar cambios internos en los tejidos que comprimen los nervios en la salida torácica.
4. Actividades Repetitivas: La repetición continua de movimientos específicos puede llevar al desgaste de los tejidos con el tiempo. Actividades ocupacionales o diarias repetitivas como el uso de la computadora o levantar los brazos por encima del nivel de la cabeza (por ejemplo, colocar objetos en estantes altos) pueden desencadenar el SST. Atletas como los lanzadores de béisbol y los nadadores pueden desarrollar SST debido a años de movimientos repetitivos.
5. Obesidad y Carga Excesiva: El exceso de peso, las mochilas pesadas o los bolsos pesados llevados al hombro pueden contribuir a la compresión en la región de la salida torácica.
6. Embarazo: La laxitud ligamentosa durante el embarazo puede hacer que los síntomas del SST aparezcan por primera vez o empeoren los síntomas existentes durante este período.
7. Lesiones Tumorales: Los tumores que se desarrollan en la parte superior del pulmón o en la región axilar pueden comprimir de manera similar las estructuras en la salida torácica, lo que lleva al síndrome.