El desarrollo del cáncer colorrectal está influenciado por factores de riesgo significativos, incluyendo factores de estilo de vida como una dieta rica en grasas saturadas y carne roja, la obesidad, el tabaquismo y el consumo de alcohol, así como la presencia de pólipos intestinales. Durante las colonoscopias de detección, la extirpación temprana de pólipos antes de que sufran una transformación maligna es una estrategia crítica para la prevención de la enfermedad. Además, un historial de cáncer de mama u ovario en mujeres aumenta significativamente el riesgo de cáncer colorrectal. Por lo tanto, para las personas con dicho historial, se recomienda iniciar el cribado de cáncer colorrectal antes de la edad general de 50 años.