Sí, las metástasis hepáticas son, de hecho, comunes. El hígado es un órgano grande responsable de filtrar la sangre. En consecuencia, las células cancerosas que circulan en el torrente sanguíneo a menudo quedan atrapadas dentro del hígado, donde pueden continuar proliferando. Este fenómeno es particularmente frecuente con los cánceres que se originan en el sistema digestivo, como el de colon, estómago, páncreas, vías biliares e intestino delgado, ya que la sangre de estos órganos fluye directamente al hígado. Además, el hígado también es un sitio frecuente para metástasis de otros cánceres primarios, incluidos el cáncer de mama, el cáncer de pulmón y los linfomas.