Las áreas más comúnmente afectadas por la osteoporosis son, en orden, los huesos de la columna vertebral, la cadera y la muñeca. Estas regiones se evalúan prioritariamente en las mediciones de densidad ósea debido a la prevalencia y la importancia clínica de la enfermedad. Aunque la osteoporosis también puede afectar otros huesos, esto es menos frecuente.