La enfermedad de Stargardt es una degeneración retiniana genética que provoca la pérdida de la visión central. Las personas con esta afección pueden experimentar visión borrosa, manchas oscuras o distorsiones en el centro de su campo visual. Aunque la visión periférica generalmente se conserva, pueden surgir dificultades significativas con tareas detalladas como el reconocimiento facial y la lectura.