El tratamiento de la oligospermia implica principalmente la identificación de su causa subyacente. Una evaluación diagnóstica integral es crucial para determinar factores como la exposición a productos químicos, la obesidad, la presencia de varicocele o si la condición es idiopática. Una vez establecida la causa raíz, se implementa un plan de tratamiento personalizado. Si la oligospermia está presente sin una causa subyacente identificable, o en casos severos de oligospermia (por ejemplo, recuento de espermatozoides inferior a 5 millones), las técnicas de reproducción asistida (TRA) como la fertilización in vitro (FIV) a menudo se recomiendan directamente. Para pacientes con obesidad, se adopta un enfoque multidisciplinario, que incluye la orientación de especialistas en nutrición y dieta para la pérdida de peso, posible apoyo farmacológico de un endocrinólogo si es necesario, o derivación para cirugía bariátrica si es apropiado. En casos de varicocele, se puede considerar la intervención quirúrgica. Después de la cirugía, los parámetros espermáticos se reevalúan; si se observa una mejora, se logra un tratamiento exitoso. Si no se produce una mejora significativa, se puede aconsejar el tratamiento de FIV. También se aconseja a los pacientes sobre modificaciones en el estilo de vida, incluida la cesación del tabaquismo y el consumo de alcohol. Sin embargo, es importante tener en cuenta que para niveles severos de oligospermia, estos cambios en el estilo de vida por sí solos pueden no conducir a un aumento significativo en el recuento de espermatozoides, y las TRA suelen seguir siendo la recomendación principal. En última instancia, la elección del tratamiento depende de las circunstancias específicas de cada paciente, incluidos factores como la duración del matrimonio y la edad de la pareja.