En caso de luxación de hombro, el paciente suele buscar atención médica quejándose de dolor intenso, incapacidad para usar el brazo y una deformidad notable en la zona de la articulación del hombro. Como primer paso del tratamiento, es imprescindible obtener radiografías para identificar posibles fracturas asociadas y determinar la dirección de la luxación. También se debe realizar un examen radiográfico después de la reducción de la luxación. Se recomienda la Resonancia Magnética (RM) una vez que el dolor esté adecuadamente controlado y en condiciones adecuadas. La RM proporciona información detallada sobre lesiones óseas asociadas, particularmente lesiones de tejidos blandos como ligamentos, tendones y el labrum.