Las mediciones regulares de la presión arterial son de vital importancia para diagnosticar la presión arterial baja (hipotensión). Una presión arterial constantemente por debajo de 90/60 mmHg, acompañada de síntomas como debilidad física y fatiga, generalmente indica hipotensión. Sin embargo, pueden surgir confusiones diagnósticas ya que síntomas como el desmayo repentino pueden confundirse con otras afecciones como la epilepsia. Para hacer esta distinción, se realiza una prueba de la mesa basculante (Tilt Table Test).

En la prueba de la mesa basculante, el paciente es asegurado con correas de seguridad a una mesa especial cuya sección de la cabeza puede elevarse. Primero, se mide la presión arterial y el pulso mientras el paciente está acostado. Luego, la mesa se inclina durante un cierto período, con la cabeza del paciente elevada de 60 a 70 grados. La presión arterial y el pulso se monitorizan de nuevo en esta posición. En algunos casos, se puede administrar un medicamento vasodilatador antes de la prueba. En pacientes con antecedentes de desmayos, un episodio de desmayo controlado puede ser provocado en un entorno hospitalario durante la prueba. El propósito de esta prueba es diferenciar definitivamente si el desmayo del paciente se debe a presión arterial baja o a otra causa.