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El diagnóstico de la nefropatía diabética (enfermedad renal diabética) se establece mediante pruebas de detección rutinarias realizadas durante el manejo de la diabetes. Se recomienda que el cribado de la nefropatía diabética comience cinco años después del diagnóstico en personas con diabetes tipo 1, mientras que en pacientes diagnosticados con diabetes tipo 2, estas pruebas deben iniciarse inmediatamente después del diagnóstico. Las principales pruebas de detección rutinarias utilizadas para el diagnóstico son las siguientes:
Prueba de Albúmina en Orina: Normalmente, los riñones no filtran la albúmina. La presencia de una gran cantidad de albúmina en la orina (> 300 mg en la orina de 24 horas) indica una función renal deteriorada.
Prueba de Relación Albúmina/Creatinina (RAC): La creatinina es un producto de desecho filtrado de la sangre por los riñones sanos. Una relación albúmina/creatinina alta en la orina (≥ 30 mg/g) proporciona información importante sobre la función renal.
Tasa de Filtración Glomerular (TFG): La medición de los niveles de creatinina en sangre se utiliza para estimar la rapidez con la que los riñones filtran la sangre. Valores bajos de TFG indican una función renal insuficiente.
El diagnóstico de nefropatía diabética se realiza si se detecta albuminuria persistente (> 300 mg en la orina de 24 horas o una relación albúmina/creatinina en una muestra de orina puntual ≥ 30 mg/g) en dos o más de estas tres pruebas realizadas durante un período de tres meses.
Además de las pruebas de laboratorio, el médico especialista también puede utilizar técnicas de imagen como la ecografía, la tomografía computarizada (TC) y la resonancia magnética (RM) para evaluar la condición estructural de los riñones.
¿Cómo se diagnostica la nefropatía diabética?
Prueba de Albúmina en Orina: Normalmente, los riñones no filtran la albúmina. La presencia de una gran cantidad de albúmina en la orina (> 300 mg en la orina de 24 horas) indica una función renal deteriorada.
Prueba de Relación Albúmina/Creatinina (RAC): La creatinina es un producto de desecho filtrado de la sangre por los riñones sanos. Una relación albúmina/creatinina alta en la orina (≥ 30 mg/g) proporciona información importante sobre la función renal.
Tasa de Filtración Glomerular (TFG): La medición de los niveles de creatinina en sangre se utiliza para estimar la rapidez con la que los riñones filtran la sangre. Valores bajos de TFG indican una función renal insuficiente.
El diagnóstico de nefropatía diabética se realiza si se detecta albuminuria persistente (> 300 mg en la orina de 24 horas o una relación albúmina/creatinina en una muestra de orina puntual ≥ 30 mg/g) en dos o más de estas tres pruebas realizadas durante un período de tres meses.
Además de las pruebas de laboratorio, el médico especialista también puede utilizar técnicas de imagen como la ecografía, la tomografía computarizada (TC) y la resonancia magnética (RM) para evaluar la condición estructural de los riñones.