La agorafobia no es un trastorno de ansiedad limitado a una sola situación. Las personas con agorafobia suelen experimentar una ansiedad y un miedo excesivos en al menos dos de las siguientes situaciones:

* Usar el transporte público (taxis, autobuses, trenes, barcos, aviones, etc.)
* Estar en espacios abiertos (aparcamientos, mercados, puentes, etc.)
* Estar en espacios cerrados (ascensores, teatros, cines, etc.)
* Hacer cola o estar entre una multitud
* Salir de casa solo

Durante el proceso de diagnóstico, su médico puede hacerle preguntas detalladas para evaluar sus síntomas. Estas preguntas a menudo incluyen:

* ¿Cuáles son los síntomas preocupantes que está experimentando actualmente?
* ¿Cuándo notó estos síntomas por primera vez?
* ¿En qué situaciones se intensifican más sus síntomas?
* ¿Qué factores aumentan o disminuyen la intensidad de sus síntomas?
* ¿Evita ciertas situaciones o lugares por temor a que puedan desencadenar sus síntomas?
* ¿Cómo afectan sus síntomas su vida social?
* ¿Le han diagnosticado previamente alguna afección médica?
* ¿Ha recibido tratamiento para trastornos psicológicos en el pasado?
* ¿Ha tenido alguna vez pensamientos de hacerse daño?
* ¿Consume alcohol o drogas recreativas? ¿Con qué frecuencia?

En resumen, la agorafobia se diagnostica basándose en los siguientes elementos:

* Signos y síntomas reportados
* Una entrevista en profundidad y el historial médico tomado por el médico
* Un examen detallado para descartar otras afecciones médicas o psiquiátricas que podrían estar causando sus síntomas

Los criterios para la agorafobia enumerados en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5), publicado por la Asociación Americana de Psiquiatría, también sirven como un punto de referencia importante en el proceso de diagnóstico.