Hoy en día, el tratamiento de muchas enfermedades cardíacas congénitas es posible. Las opciones de tratamiento se determinan según el tipo de anomalía, la edad gestacional, las anomalías mayores coexistentes y las consideraciones éticas. La detección de enfermedades cardíacas congénitas mediante ecocardiografía fetal permite una evaluación integral basada en las características específicas de la patología. En tales casos, el seguimiento prenatal y postnatal de la madre y el bebé es de gran importancia. Los padres son derivados a centros especializados apropiados para asegurar que la intervención médica necesaria al nacer pueda realizarse de manera óptima. Este enfoque garantiza la planificación de un tratamiento temprano y preciso para el bebé.

Durante los cribados de ecocardiografía fetal, a las familias de bebés diagnosticados con una enfermedad cardíaca grave se les proporciona información detallada sobre la opción de interrumpir el embarazo hasta la semana 24 de gestación. Además, cuando se detectan trastornos del ritmo fetal, los tratamientos farmacológicos apropiados administrados a la madre ayudan a regular el ritmo cardíaco del bebé.