El curso de los síntomas de infertilidad varía significativamente según la causa subyacente y, por lo general, no se resuelve por sí solo; requiere evaluación y tratamiento médico. Por ejemplo, los síntomas relacionados con desequilibrios hormonales pueden controlarse en unos pocos meses con la medicación adecuada. Sin embargo, afecciones como el Síndrome de Ovario Poliquístico pueden requerir procesos de tratamiento más prolongados y un enfoque más integral. Además, a medida que avanza la edad, aumenta la probabilidad de que los problemas de fertilidad se vuelvan permanentes.