La adenitis es la inflamación de los ganglios linfáticos y se clasifica principalmente en dos tipos fundamentales: la linfadenitis localizada y la linfadenitis difusa (generalizada).
La linfadenitis localizada se caracteriza por la hinchazón de uno o varios ganglios linfáticos cercanos al origen de una infección o inflamación. Por ejemplo, la observación de ganglios linfáticos axilares agrandados debido a una infección en el área del hombro o del brazo es un ejemplo de este tipo.
La linfadenitis difusa, por otro lado, implica una hinchazón que aparece en dos o más grupos diferentes de ganglios linfáticos en el cuerpo. Esta afección suele asociarse con infecciones sistémicas que afectan el torrente sanguíneo u otras enfermedades que impactan todo el cuerpo.
Las linfadenopatías (agrandamientos de los ganglios linfáticos) también pueden clasificarse como agudas y crónicas según su evolución. La linfadenopatía aguda es típicamente una afección de corta duración que se desarrolla repentinamente y a menudo es causada por infecciones. Las linfadenopatías crónicas son agrandamientos que persisten durante un período más prolongado y se asocian con causas no infecciosas.