En aproximadamente el 95% de los pacientes con síndrome de la salida torácica (SST), las estructuras neurológicas se ven afectadas, mientras que en aproximadamente el 5%, las estructuras vasculares (vasos sanguíneos). Los síntomas experimentados por el paciente están directamente relacionados con la estructura comprimida. La compresión arterial puede manifestarse como frialdad, entumecimiento y fatiga en el brazo. La compresión venosa puede provocar síntomas como edema (hinchazón) y hematomas (decoloración) en el brazo. La compresión nerviosa (SST neurogénico), por otro lado, suele presentar quejas más pronunciadas como entumecimiento, hormigueo y dolor en el brazo. Además, pueden aparecer dolores de cuello y hombro. Se puede observar un aumento del dolor con actividades como levantar el brazo, estirarse y cargar objetos pesados.