Las personas diagnosticadas con hipertensión arterial pulmonar (HAP) pueden experimentar síntomas como frecuencia cardíaca acelerada (taquicardia), palpitaciones, dolor en el pecho y mareos con mayor frecuencia durante el ejercicio en comparación con la población general. Esto hace necesario adaptar las rutinas de ejercicio a las condiciones de salud individuales y monitorear de cerca a la persona durante la actividad física. Por lo tanto, trabajar con un médico especializado o un fisioterapeuta que pueda personalizar el programa y supervisarlo durante todo el proceso es de vital importancia. Cuando se implementa correctamente, los beneficios potenciales de la rehabilitación pulmonar suelen superar sus riesgos asociados.