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Los procedimientos de Cifoplastia y Vertebroplastia comparten riesgos comunes. Generalmente, los riesgos potenciales asociados con estos tratamientos pueden resumirse de la siguiente manera:
El riesgo más frecuente durante los procedimientos de Cifoplastia y Vertebroplastia es la fuga del cemento óseo utilizado. Dado que las vértebras fracturadas a menudo están deformadas, el cemento inyectado puede extravasarse a través de las grietas existentes. Sin embargo, la mayoría de estas fugas son microscópicas y solo pueden detectarse mediante imágenes. La probabilidad de que la fuga de cemento afecte a los órganos internos durante la Cifoplastia o la Vertebroplastia es muy baja.
Aunque puede ocurrir una fuga de cemento durante el procedimiento, la probabilidad de que estas fugas causen problemas significativos es mínima. No obstante, en casos raros donde se produce una fuga en el canal espinal, el procedimiento debe detenerse inmediatamente y la fuga debe abordarse. Dado que el procedimiento se monitorea continuamente con fluoroscopia de principio a fin, cualquier fuga puede detectarse instantáneamente. Si la fuga en el canal espinal requiere intervención, puede ser necesaria una cirugía abierta.
En raras ocasiones, el cemento óseo utilizado en los procedimientos de Cifoplastia y Vertebroplastia puede causar reacciones alérgicas en los pacientes. Las palpitaciones y la fiebre se encuentran entre los efectos secundarios más comunes. Sin embargo, dado que el procedimiento se realiza en un quirófano, estos efectos secundarios pueden manejarse rápidamente.
La infección es otro riesgo raro pero posible asociado con estos procedimientos.
Para minimizar las tasas de complicaciones y asegurar el éxito de los procedimientos de Cifoplastia y Vertebroplastia, es crucial elegir equipos médicos experimentados y hospitales completamente equipados.
¿Cuáles son los riesgos de la Cifoplastia y la Vertebroplastia?
El riesgo más frecuente durante los procedimientos de Cifoplastia y Vertebroplastia es la fuga del cemento óseo utilizado. Dado que las vértebras fracturadas a menudo están deformadas, el cemento inyectado puede extravasarse a través de las grietas existentes. Sin embargo, la mayoría de estas fugas son microscópicas y solo pueden detectarse mediante imágenes. La probabilidad de que la fuga de cemento afecte a los órganos internos durante la Cifoplastia o la Vertebroplastia es muy baja.
Aunque puede ocurrir una fuga de cemento durante el procedimiento, la probabilidad de que estas fugas causen problemas significativos es mínima. No obstante, en casos raros donde se produce una fuga en el canal espinal, el procedimiento debe detenerse inmediatamente y la fuga debe abordarse. Dado que el procedimiento se monitorea continuamente con fluoroscopia de principio a fin, cualquier fuga puede detectarse instantáneamente. Si la fuga en el canal espinal requiere intervención, puede ser necesaria una cirugía abierta.
En raras ocasiones, el cemento óseo utilizado en los procedimientos de Cifoplastia y Vertebroplastia puede causar reacciones alérgicas en los pacientes. Las palpitaciones y la fiebre se encuentran entre los efectos secundarios más comunes. Sin embargo, dado que el procedimiento se realiza en un quirófano, estos efectos secundarios pueden manejarse rápidamente.
La infección es otro riesgo raro pero posible asociado con estos procedimientos.
Para minimizar las tasas de complicaciones y asegurar el éxito de los procedimientos de Cifoplastia y Vertebroplastia, es crucial elegir equipos médicos experimentados y hospitales completamente equipados.