El riesgo de desarrollar epilepsia puede aumentar por la presencia de diversos factores. A continuación, se presentan algunos factores clave que pueden influir en el riesgo de epilepsia:
* Edad: La epilepsia surge con mayor frecuencia durante la infancia o en la edad avanzada (adultos mayores).
* Predisposición genética: Un historial familiar de epilepsia puede aumentar la probabilidad de que un individuo desarrolle la afección.
* Traumatismos craneoencefálicos: Las lesiones graves en la cabeza pueden ser una de las causas de algunos casos de epilepsia.
* Accidente cerebrovascular y enfermedades vasculares: Los accidentes cerebrovasculares y otras enfermedades vasculares (de los vasos sanguíneos) pueden provocar daño cerebral, lo que podría desencadenar el desarrollo de epilepsia. Tomar decisiones de estilo de vida saludables (limitar el consumo de alcohol, evitar fumar, llevar una dieta equilibrada y hacer ejercicio regularmente) puede ayudar a reducir estos riesgos vasculares y, en consecuencia, el riesgo de epilepsia.
* Demencia: Especialmente en adultos mayores, la demencia es un factor que aumenta el riesgo de epilepsia.
* Infecciones cerebrales: Infecciones como la meningitis, que causan inflamación en el cerebro o la médula espinal, pueden elevar el riesgo de epilepsia.
* Convulsiones infantiles: La mayoría de los niños que experimentan convulsiones debido a fiebre alta no desarrollan epilepsia. Sin embargo, las convulsiones infantiles pueden aumentar el riesgo de epilepsia si son prolongadas, si existe otro trastorno del sistema nervioso concomitante o si hay antecedentes familiares de epilepsia.