La función principal de la tiroides es regular la tasa metabólica del cuerpo, es decir, la velocidad a la que los alimentos consumidos se convierten en energía. Todas las células del cuerpo requieren energía para funcionar correctamente. Cuando la glándula tiroides no funciona bien, diversas funciones corporales, particularmente los niveles de energía y la tasa metabólica, pueden verse afectadas negativamente.