Uno de los principales desafíos técnicos en la cirugía endoscópica de oído es que el cirujano debe manipular el endoscopio con una mano para asegurar el campo visual, mientras realiza el procedimiento quirúrgico con la otra. Sin embargo, esto generalmente no representa una desventaja significativa para los cirujanos con experiencia en cirugía endoscópica de oído. En cuanto a la visualización, mientras que la cirugía microscópica ofrece una percepción de profundidad tridimensional, la cirugía endoscópica proporciona un campo de visión amplio y claro, aunque la imagen sea bidimensional. No obstante, la capacidad de movimiento del endoscopio durante la operación puede ofrecer al cirujano una sensación de profundidad tridimensional.