La reparación del labio leporino tiene como objetivo fundamental normalizar la anatomía facial. Reconociendo el doble papel del labio como órgano tanto cosmético como funcional, la reparación debe abordar meticulosamente ambos aspectos. El tratamiento también abarca las deformidades nasales asociadas, que están presentes de forma casi universal en los casos de labio leporino. Los objetivos específicos para el labio incluyen la reconstrucción simétrica de la mucosa y la piel del labio, asegurando la integración funcional de los músculos labiales, y la formación estética de subunidades labiales clave como las columnas filtrales, el tubérculo del bermellón y el arco de Cupido. Para la nariz, los objetivos del tratamiento implican lograr fosas nasales simétricas, un suelo nasal adecuado, una longitud de columela apropiada, una proyección de la punta nasal simétrica y suficiente, y bases alares simétricas.
Los objetivos para el tratamiento de la hendidura palatina son igualmente exhaustivos. Estos incluyen establecer una válvula velofaríngea hermética al aire y al agua, preservar la audición, mantener el crecimiento normal del tercio medio facial, crear un arco dental superior funcional y estéticamente adecuado, y finalmente facilitar un habla clara y una fonación óptima.