En nuestro país, el Programa Nacional de Cribado Auditivo Neonatal tiene como objetivo evaluar la audición de todos los recién nacidos.

La prueba clínica BERA/ABR se aplica en las siguientes situaciones y a los siguientes individuos:

* Recién nacidos que no superan el cribado auditivo o que presentan factores de riesgo de pérdida auditiva.
* Durante el diagnóstico diferencial de la neuropatía auditiva.
* Pacientes cuyas respuestas necesitan ser aclaradas en otras pruebas audiológicas.
* En la diferenciación de disfunciones cocleares o retrococleares (determinando si el deterioro auditivo se origina en el oído interno o en el nervio auditivo).
* Para el monitoreo intraoperatorio (seguimiento continuo del cerebro, la médula espinal y las vías nerviosas durante la cirugía u otros procedimientos).
* Para la determinación del umbral auditivo en pacientes pediátricos antes de la adaptación de audífonos.
* Para el diagnóstico diferencial y el seguimiento en casos de sospecha o diagnóstico de tumor del ángulo pontocerebeloso.
* En grupos de pacientes especiales donde no se pueden utilizar las baterías de pruebas audiológicas tradicionales (por ejemplo, autismo, síndrome de Down, pacientes paralizados, demencia, etc., que representan trastornos del neurodesarrollo o neurológicos).